I.G.P. Lenteja de Tierra de Campos

Segundo Premio: «Herencia»

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Te pasas la vida pensando que eres el colmo de la modernidad y que has roto con todos los moldes y, de pronto, un día cualquiera, seguramente ya superados los 40, sin previo aviso, salen de tu boca precisamente esas palabras, no otras, enlazadas exactamente en aquel mismo orden, con la misma entonación, justo en el preciso momento en que las venas de tu cuello y tu frente se ingurgitan y te sientes como un lagarto de collar. Es entonces cuando empiezas a sospechar algo, pero no te atreves siquiera a pensarlo muy enserio, por si acaso. Así que eliges dejarlo pasar. Cuando casi has conseguido borrar esa sensación, llega el miércoles y, como cada semana, al llegar a casa, te descalzas, te lavas las manos con aquel mismo jabón de lavanda y empiezas a trocear el pimiento, los ajos, la media cebolla, el tomate, el laurel…y añades las lentejas. En el mismo orden, como si fuera magia. No sabes cómo, pero conoces cada paso de la elaboración de este brebaje delicioso. Es ese instante cuando sucede. Te paras, sueltas el cuchillo sobre la tabla, miras al frente y suspiras profundamente. Ya está. Te has convertido en tu madre.

Autora: Vanesa Garrido Oter, de Madrid

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